sábado, 11 de julio de 2009

Secuestran a Reportero, Funcionarios de Altamirano





MAFIA DE SECUESTRADORES EN EL DIF DE ALTAMIRANO

David Tavernier y Disraelí A. Cifuentes

Altamirano, Chis. A 10 de Julio. Altos funcionarios del Ayuntamiento de Altamirano, presidido por Heidi Pino Escobar, arman y traman absurdo complot para secuestrar, amenazar de muerte, robar, extorsionar y amedrentar al reportero Artemio Hernández Gómez, corresponsal en dicho municipio, debido a su trabajo periodístico crítico.

AQUÍ EN EL DIF DEJÉ MI BICICLETA



Artemio Hernández Gómez, joven Tojolabal, reportero y voceador del Fronterizo del Sur, acudió temprano a las oficinas del Director del DIF Municipal de Altamirano, Alberto Manuel Gutiérrez Ramos, a devolver las llaves de un cuarto que tenía rentado y del cual es propietario el funcionario, por un pago de 350 pesos al mes, de los cuales aún debía la cantidad de 200.

De manera aparentemente “amigable”, el alto funcionario municipal le dijo al comunicador que fueran a su casa, para recoger sus cosas.

“Voy en mi bicicleta”, dijo Artemio, confiado y de buena fe, “tú te vas en tu carro, allá te alcanzo”, precisó.

“No, deja tu bicicleta aquí, nos vamos en la camioneta, y al rato regresas por tu “bici”, ahí que quede, no le va a pasar nada”, respondió el colaborador del Primer “Damo” de Altamirano, y, por ende, también de la Presidenta Municipal, Heidi Pino Escobar, al tiempo de subir al joven Tojolabal a la Urvan color blanco con logotipo del DIF Municipal, placas de circulación DPJ-2578, del Estado de Chiapas.

EN ESTA COMBI SECUESTRARON AL REPORTERO





Artemio accedió, sin imaginar que en ese momento comenzaba a hacerse realidad algo del sueño premonitorio de su amigo Juan Martín Sántiz García.

El sueño premonitorio de Juan Martín…

Mientras dormía, Juan Martín vio que asesinaban a balazos a su amigo Artemio, sueño que le dejó un mal sabor de boca y el temor de que algo le pasara.

A las seis horas de este jueves, por lo mismo, fue a despertarlo, para estar seguro de que se encontraba bien.

Luego de disculparse de haberlo despertado tan temprano, el comunicador respondió que le agradecía la visita y que no tenía ningún problema, salvo los de la falta de dinero, pero que esos se irían resolviendo poco a poco.

“Qué bueno que no te ha pasado nada, porque soñé que te habían asesinado, te dejo mi bicicleta para que te sirva hoy”, le dijo entonces Juan Martín, y salió rumbo a Tuxtla.





EN ESTA CASA LO MANTUVIERON SECUESTRADO

El secuestro…

Al llegar a la casa del Director del DIF Municipal, las cosas cambiaron radicalmente.

El seño del licenciado Alberto Manuel cambió súbitamente, y más cuando su esposa, la señora Hilda López Hernández, comenzó a insultarlo, mientras el esposo cerraba la puerta de su casa, con seguro, a fin de que el periodista no pudiera salir hacia ningún lado. Larga fue la perorata que incluía amenazas en contra del comunicador, así como también advertencias de no publicar nada en su contra, o se atendría a las consecuencias.

“Yo tengo amigos indígenas que no conocen la ley, ni les interesa, te pueden desaparecer fácilmente, a mí no me vas a hacer lo que le estás haciendo al tonto del Sebastián Sántiz García, porque yo soy abogado y me sé defender, no me andes publicando chingaderas o te vas a arrepentir”, le dijo.

EN ESTA PATRULLA FUE TRASLADADO A LA COMANDANCIA Y AL JUZGADO INDIGENA

Luego de retenerlo contra su voluntad, por más de media hora, y a puerta cerrada con llave, el Lic. Alberto Manuel Gutiérrez Ramos, entonces, llamó a la Comandancia de la Policía Municipal, tal y como ya lo tenían planeado con su esposa y otros funcionarios municipales.

De inmediato arribaron dos patrullas, con aproximadamente siete elementos policíacos de la corporación municipal, para llevarse al reportero.

EN LA COMANDANCIA EL DIRECTOR DE SEGURIDAD PUBLICA LO AMENAZÓ

Artemio fue incomunicado…

Y, sin mediar explicación alguna, lo subieron a la patrulla tipo Pick up Ford placas DB-57-264, como acostumbran hacerlo con los delincuentes, para llevarlo a la Comandancia Municipal.

Como pudo, marcó al celular del Director del Fronterizo del Sur, Disraelí Ángel Cifuentes, para informarle de los acontecimientos, pero en seguida un mando policíaco le quitó el teléfono y se interrumpió la comunicación.

Decenas de llamadas fueron devueltas al celular de Artemio Hernández, pero ni el periodista, ni el mando policíaco, ni nadie tomó la llamada. Lo tenían incomunicado.

Por si fuera poco, ahí mismo recibió de la máxima autoridad policíaca, el Director de Seguridad Pública Municipal, amenazas debido a su trabajo periodístico y de que debía pagar el adeudo de los $200 pesos, dejar de publicar chingaderas, o bien sería remitido a la cárcel de donde sólo podría salir pagando $60 mil pesos.

“Yo sí voy a pagar los 200 pesos, pero mañana o tal vez pasado mañana, cuando tenga el dinero, ahorita no tengo nada”, respondía Artemio, ante tanta presión en su contra.



FUNCIONARIO DEL JUZGADO LE QUITÓ TELÉFONO, LIBRETA DE APUNTES Y PLUMA

El traslado al Juzgado Indígena…

Alberto Manuel Gutiérrez Ramos y su esposa Hilda López Hernández insistían en el pago de los 200 pesos.

Entonces, el presunto conocedor de las leyes y en particular de las garantías individuales de los mexicanos, pidió que el comunicador fuera trasladado al Juzgado Indígena, para que ahí fuera atendida su exigencia.

Y otra vez a la patrulla, rodeado de policías armados, rumbo al juzgado.

Y, allá, la misma cosa, pero ahora con la presión de Gabriel Jiménez, Secretario de Acuerdos del Poder Judicial, quien también mantuvo incomunicado al periodista, no sólo reiterando la negativa a usar el celular, sino también impidiéndole que usara su libreta y pluma para tomar apuntes, retirándole sus equipos y útiles.

Por eso el celular sonaba y sonaba, pero nadie levantaba la llamada.

Presión de por medio, el representante social a punto estuvo de lograr que Artemio firmara un pagaré por la cantidad de 200 pesos.

Y el celular de Artemio seguía sonando.

Artemio volvió a negarse, y dijo que no firmaría nada, y que si querían podían encarcelarlo.

Al fin Gabriel Jiménez tomó la llamada del Director del Fronterizo del Sur, quien le reiteró que Artemio no firmaría nada, y que si así les parecía correcto podían encarcelarlo, al tiempo de anunciarle que en ese momento se encontraba en el Ministerio Público del fuero común levantando la querella por los delitos de secuestro, amenazas, robo, daños, abuso de autoridad y lo que resulte.

Minutos después Artemio Hernández Gómez interponía su querella ante la autoridad competente, por los delitos antes señalados, según acta administrativa número 77/IM89/2009.





"PRIMER DAMO" DE ALTAMIRANO

Se descubre Complot para “acalambrar” al periodista…

Armando Pinto Kanter, “Primer Damo” del Municipio de Altamirano, fue requerido con urgencia en las oficinas del DIF Municipal porque periodistas estaban ahí tomando fotos y cuestionando al personal bajo su cargo.

A pesar de que minutos antes habían negado su presencia, por una supuesta comisión a Ocosingo, Pinto Kanter hizo acto de presencia cuando menos se le esperaba.

Furibundo, no quiso dar ni su nombre ni su cargo, hasta en tanto no se identificaran los periodistas que le cuestionaban.

De pronto, encaró al joven Artemio, para decirle que ya se dejara de chingaderas y que pagara los 200 pesos.

¿Cómo supo de los 200 pesos? ¿Quién le dijo?

Ah, y también le exigió al reportero Tojolabal que dejara de publicar infundios en contra del municipio.

¿O sea que todo fue planeado para “acalambrarlo” o acallarlo?

Nadie ahí había mencionado el adeudo de los 200 pesos, pero el “Primer Damo” del municipio estaba perfectamente enterado.

El hombre manoteaba y amenazaba, pero se negaba a dar su nombre, su cargo y hacía lo posible por no ser fotografiado, pero dejaba un panorama muy claro: todo estaba debidamente planeado: llevar con engaños al reportero a la casa de sus secuestradores (usando una unidad oficial, la Urvan color blanco con logotipo del DIF Municipal de Altamirano, placas de circulación DPJ-2578, del Estado de Chiapas), encerrarlo con llave tan pronto diera un primer paso hacia dentro, llamar a la policía para que lo detuvieran y retuvieran en las instalaciones de la Policía Municipal (sin orden de aprehensión y con justificación legal alguna), trasladarlo al Juzgado Indígena para que ahí firmara el pagaré o bien pagara los 200 pesos.



TRABAJADORA SOCIAL DEL DIF, HISTÉRICA





DEJA LOS 200 PESOS ANTE EL MINISTERIO PÚBLICO



El robo de la bicicleta…

Por cierto, como Artemio Hernández no pagó, el Director del DIF Municipal le informó al joven Tojolabal que la bicicleta la tenía él en su casa, y que no se la daría hasta que pagara los 200 pesos. Palabras textuales.

Esa bicicleta es de Juan Martín Sántiz García, quien presentía que algo le pasaría a su amigo Artemio.

Los 200 pesos, por cierto, ahora están en poder del Ministerio Público de Altamirano, a quien el querellante solicitó que esta demanda, y la anterior por agresiones físicas, sean canalizadas a la Fiscalía Especializada para la Atención a Delitos cometidos en Contra de Periodistas. Fsur.









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miércoles, 8 de julio de 2009

Culpan a Irán de la muerte de una estudiante en la balacera entre polis y "Zetas"



Si la administración de Irán Mérida Matamoros no hubiera dejado abiertos los hoyos en las calles y avenidas de Frontera Comalapa, la estudiante comalapense, Dulce Alelí Vásquez López, asesinada por sicarios que escapaban de una persecución policíaca, hoy estuviera viva, quizá haciendo alguna tarea escolar, o preparándose para algún examen.

Pero Irán Mérida decidió no ocuparse ni preocuparse de las calles y avenidas de la ciudad de Comalapa, y dejó esa trampa para los automovilistas.





Desafortunadamente, una camioneta de los sicarios cayó en el agujero, y para evitar su detención salieron de la misma, disparando prolongadas ráfagas de fuego, a diestra y siniestra, para cubrir su paso hacia la otra unidad blindada, y así continuar la huida.

De hecho no se hubiera dado ningún enfrentamiento en la ciudad; la caída de la unidad blindada al agujero dio paso a esa confrontación, en la que se pusieron en peligro la vida de civiles que nada tienen que ver.



Así que los heridos civiles que terminaron hospitalizados también le deben su actual situación de salud a su presidente municipal, Irán Guanerges Mérida Matamoros, y a una decisión discutible de los mandos policíacos, quienes autorizaron disparar en la vía pública, en calles y avenidas altamente transitadas, a plena luz del día, con tantos civiles haciendo su rutina diaria.











Catearon a Irán Mérida y Nayeli Abarca

Otro dato relevante es que el alcalde comalapense sí se encontraba en la ciudad, pero en la casa del papá de la Tesorera Nayeli Abarca.

Ahí fueron cateados, pero ambos se identificaron como funcionarios municipales, el como alcalde, ella como tesorera.

En la fotografía tomada por los reporteros, se observa a la Tesorera Municipal observando la partida de los policías que catearon su casa, a escasos metros de la camioneta blanca del edil Mérida Matamoros, un gigante de 8 cilindros con capacidad para 8 personas, de transmisión automática, asientos de cuero, abatibles, con centro de entretenimiento.



¿Quizá por eso no se llevaron al padre de la Tesorera Municipal? ¿O a uno de sus hermanos?

Lo cierto es que la ineptitud administrativa de Irán Mérida ya cobró una vida humana.

¿Cuántas más espera el gobierno del estado para solicitarle su renuncia o para declarar inexistentes los poderes en Frontera Comalapa, municipio de El Portal? ¿O será mejor decir la Tijuanita del Sur municipio de El Portal?

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Las Tranzas del Delegado de Tránsito de Pinola





Quién sabe qué negocios haga el Delegado de Tránsito de Pinola, Marco A. Méndez Balcázar, pero que hace sus “bisnes” los hace y al parecer muy buenos. Es inteligente el señor, aunque muy informal.

En los asuntos donde debiera aplicar la norma y la ley, hace lo posible por retorcer lo que sea necesario, a cambio de “quién $abe qué”.

El problema es que comete injusticias y deja a mucha gente encabronada.

Hace dos años, por ejemplo, un peligroso conductor mató a un profesor, Jesús Espinosa Velasco, quien murió atropellado por un ebrio conductor, de nombre Rodolfo Sántiz López.

Chequen el nombre: Rodolfo, luego verán por qué.

Rodolfo es el dueño de la unidad que mató al profesor Jesús Espinosa, y era el conductor, no había por dónde perderse.

Rodolfo, por lo mismo, tuvo que enfrentar la cárcel, pero, curiosamente, a los tres días salió libre.

¿Cuánto pagaría? Si bien el homicidio imprudencial no es delito grave, aunque mate a un chingo, sí lo es conducir en estado de ebriedad. Si por homicidio imprudencial puede alcanzar la libertad pagando una fianza, en el caso del conducir ebrio es delito grave y no alcanza libertad bajo caución, por ningún motivo. ¿Qué pasó ahí?

Bueno, que eso lo respondan los del Ministerio Público, mejor si nos dicen cuánta lana recibieron.

Pero el señor Delegado de Tránsito, Marco A. Méndez Balcázar, debe responder de su conducta “extraña”, porque él es el responsable que al poco rato del homicidio del profe Jesús mandó liberar la unidad con la que mataron al hoy occiso.

¿Cómo lo hizo el señor Delegado?

Operó directamente.

Le mandó un “papelito” informal al del corralón, de nombre Eloy, con un texto hecho a mano, diciéndole:

“DON ELOY, FAVOR DE LIBERAR EL VEHÍCULO DE RODOLFO”.

Va su firma y el logo de la institución que él “dignamente” representa.

Por cierto, ¿por qué la “petición” de que nadie se enterara de ese “recadito”?

Señor Delegado, haga favor de aplicar la ley, ya que el señor Rodolfo Sántiz López es un peligro para la población civil de Pinola.

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martes, 7 de julio de 2009

Balacera en Comalapa


A las diez de la mañana se comenzaron a escuchar disparos en la ciudad de Comalapa.
Al principio pensaban que se trataba de un ráfaga de triques, por algún cumpleaños.
De pronto el panorama cambió de manera drástica; se trataba de un enfrentamiento entre sicarios y policías.
La gente se asomaba curiosa al principio, y se alejaba después, temerosa de su vida.
Pronto se supo de la muerte de una jovencita, de nombre Dulce Arely Vázquez López, de aproximadamente 15 años, originaria del barrio Las Flores, quien quedó tirada en una banqueta, decenas de celulares y cámaras fotográficas comenzaron a accionarse para tomar fotos.
Algún herido fue trasladado al Centro de Salud, en una camioneta de la policía municipal de Bella Vista.

Se supo de camionetas blindadas, una calló en uno de los hoyos que el ayuntamiento no ha llenado por una obra inconclusa, las otras salieron de la ciudad, con sicarios heridos, con rumbo desconocido.
Las corporaciones policíacas, casi todas, hicieron acto de presencia, con elementos armados, prestos al ataque.
Una patrulla de Bella Vista pasó con un herido al Centro de Salud, se supo que era un elemento de la policía sectorial

A las 11 se supo de otro muerto, pero se trataba del elemento policíaco.

La gente se metía a sus casas y cerraba las puertas con llave, para asomarse sólo por las ventanas, siempre con precaución.

A las once se hablaba ya de diez muertos, pero era sólo producto de la paranoia generalizada.
Cerraron los comercios, todos los comercios, ninguno quedó con dependientes atendiendo a la clientela o usuarios.
El parque quedó vacío, de pronto se veía pasar a una mujer u hombre corriendo, pero para buscar refugio en alguna casa vecina.

La balacera reinició pasando las 11 de la mañana, pero ya no eran los sicarios, en realidad la sectorial realizaba disparos al aire para dispersar a los curiosos a fin de evitar más muertos civiles, aunque también se supo que dispararon porque perseguían a delincuentes.

La información del elemento muerto de la ministerial fue resultado de un enfrentamiento en el tramo carretero, se decía que tenía rango de comandante, pero nadie confirmaba su identidad, sino hasta mucho más tarde. Se trataba del comandante Abenamar Medina Alegría.

A la entrada a Comalapa, llegando de Chicomuselo, en la llamada Y griega, se dio otro tiroteo, y la otra junto a la casa Pastoral, donde se decía se habían refugiado los delincuentes.

Ahí se concentraron todas las corporaciones habidas y por haber, de los tres niveles de gobierno.
También concentraron al Ministerio Público de Chicomuselo a Comalapa.
Los vehículos pasaban raudos, casi a exceso de velocidad, por toda la ciudad, siempre con el temor de recibir algún disparo.
La gente continuaba refugiándose en las casas de algunos conocidos, porque nadie quería abrir su puerta, el riesgo de que entrara un delincuente a refugiarse era alto.

¿Dónde estará el presidente Irán Mérida Matamoros?, se preguntaban los ciudadanos, y también funcionarios del Gobierno del Estado, pues lo requerían para que coadyuvara en algo para controlar la situación, o por lo menos para que diera el parte de su propia policía.
Las escuelas fueron cerradas, pero con niños dentro, y ninguno salía si no era bajo la responsabilidad de alguno de sus padres; las madres acudían afligidas, presurosas, por sus hijos.
Las mujeres mandaron llamar a sus esposos, para que las protegieran de las balas, o para avisarles que no pasaran por donde se daban los tiroteos.
Comalapa convertido en una nueva Tijuana, pero parece que sólo es el principio.
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EN OPINION DE