miércoles, 5 de septiembre de 2007

Se calientan las elecciones en Bella Vista



En el municipio de Bella Vista se está calentando demasiado el proceso electoral, al grado de darse ataques de un bando hacia otro.

La civilidad política no está en su apogeo en el municipio serrano, sino todo lo contrario.

El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) está desesperado, sabe que va a la deriva, perdiendo la elección.

Ese estado de ánimo lo ha contagiado a su gente, operadores y amigos, y como resultado están cayendo en la desesperación.

No es aconsejable seguir por esa vía.

En política se gana o se pierde, ocasionalmente, en forma excepcional, se puede empatar matemáticamente, pero entonces se repone el proceso, hasta obtener a un vencedor.

Cierto, ahora todas las elecciones, y más vale defender cualquier voto, pero para eso existen reglas claras de cómo luchar por él.

En las antípodas, Francisco Javier Figueroa Niño…

Francisco Javier Figueroa Niño sigue trabajando en su programa radiofónico de noticias. Así asegura el ingreso que requiere su familia, no es un hombre que pueda despilfarrar dinero, cuando alguna vez fue diputado no se hizo, por ese solo hecho, constructor.

Por eso no tiene tanta paga, por eso debe trabajar.

No sé cómo esté haciendo su campaña, pero entre sus estrategias seguramente el ahorro de recursos tiene que ir por delante.

Pero precisamente el trabajo de Figueroa Niño es su mejor carta de presentación, ya que sabe hacerlo muy bien, y su espíritu propositivo, alegre, se lo transmite también a sus electores, a su auditorio variado y amplio, en el cual me incluyo.

Inclusive ha tenido que entrevistar ahí mismo a candidatos que, de ganar, implicaría su propio hundimiento electoral.

Y lo ha hecho brillantemente.

Es un profesional.

Nada que ver con lo que pasa allá en Bella Vista, donde el tricolor no parece conocer de civilidad.

A los adversarios de Figueroa Niño no los conozco, no he tenido el gusto, la oportunidad. Quizá algún día.

Es también una de las fortalezas del candidato priista, el buen Figueroa Niño, muy popular entre la tropa, en el buen sentido de la palabra.

Por eso ganó la interna, su adversario en la precampaña tiró la toalla, vio que la diferencia entre él y Francisco Javier, el único niño que da noticias, era abismal, y se retiró de la contienda.

Pero ahora Francisco Javier no se enfrenta a una desconocida como adversaria, y a otro también que lo conocen en muy pocos lugares, a pesar de estar en plena campaña: se enfrenta al poder, federal y estatal. Y cada quien con su gallo.

Entonces el niño que da las noticias muy temprano no debe confiarse, sino todo lo contrario, preocuparse de las llamadas elecciones de estado. No vaya a ser, compadre.

Por eso, Niño, sigue dando las noticias; sigue con tus mensajes mañaneros de reflexión y solidaridad, de análisis y afectividad.

En la región fronteriza…

En Comitán las cosas se están poniendo color de hormiga, pareciera que no hay nada para nadie, porque las posiciones se están acercando.

Lógico es que quien figuraba hasta arriba siga bajando puntos en las preferencias electorales, porque los otros también existen y están haciendo su trabajo. Y la tendencia de los de abajo es hacia arriba, salvo excepciones muy entendibles.

COMITAN

En Comitán, por eso, lo más seguro es que quién sabe.

De hecho así están todos los procesos electorales, con mucha competencia.

LAS ROSAS

Quizá ni en el municipio de Las Rosas haya hoy un claro vencedor, donde desde un principio se ha dado como seguro ganador a Chemingo Arguello Ruiz.

LAS MARGARITAS

Sólo en Las Margaritas se puede decir desde ahora que no hay duda de quién será el próximo presidente municipal y el diputado local por el XX Distrito.

Allá Rafael Guillén Domínguez arrasará, y si quisiera desde ahora podría acostarse a una hamaca a ver cómo sus adversarios caminan desesperados para intentar ganar algunos adeptos, los cuales, en realidad, está perdiendo.

Eso favorecerá a Miguel Ángel Vázquez Hernández, quien también ganará con holgura, gracias a la diferencia superior a los diez mil votos que habrá de sacar Guillén Domínguez al PRI y los otros que también hacen su luchita.

Con esa diferencia, no habrá votación en La Independencia que le arrebate el triunfo, y el Aharón Hernández habrá de morder el polvo y tragar saliva amarga por la derrota.

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