viernes, 8 de agosto de 2008
Mil disculpas
por cuestiones de salud de un familiar,
me es difícil actualizar este blog.
Ya volverán las entradas tan pronto superemos el momento. Leer mas!
miércoles, 30 de julio de 2008
Por fin, el Hospital General de Comitán

Don Raúl Solís Díaz ha de estar muy contento porque al fin se puso la primera piedra para la construcción del hospital de Comitán.
Cuando tuvo la oportunidad de saludar a Juan Sabines lo hizo para hablar a nombre de los comitecos y alguna comiteca, diciéndole que en Comitán el gobierno tenía una asignatura pendiente y era precisamente la construcción del nuevo hospital.
Siempre vino acompañando la lucha de Don Eduardo L. Tovar en el patronato pro Hospital General.
Lo bueno es que tuvo la oportunidad de ver el inicio de esa obra, porque Don Francisco ya no, ojalá y sea cierto que desde el cielo las buenas almas pueden ver la realización de sus sueños pendientes.
En cuanto a Don Raúl creo que me invitará a festejar ese triunfo que no es sólo suyo ni únicamente de los comitecos y alguna que otra comiteca, sino de al menos un millón de personas que habitan en las regiones fronteriza, sierra, altos y hasta de la hermana república de Guatemala.
¿Quién olvida aquel difícil momento cuando comenzaron a darse decenas de muertes infantiles en el hospital regional de Comitán?
Después supimos que nuestros médicos y enfermeras no tenían culpa alguna, sino el gobierno federal de Fox, cuya adminitración decidió colocar en el concepto “ahorros” varios miles de millones de pesos que estaban destinados a inversión para infraestructura hospitalaria en el país.
Claro, el hilo se rompe siempre en la parte más delgada, en este caso, Chiapas, y por lo visto de esta entidad la parte más delgada es esta zona, y aquí aparecieron las consecuencias de esa decisión foxista.
Por lo tanto, Sabines hizo bien en hacerle justicia a los habitantes de estas regiones económicas, las más vulnerables.
No había político que no sacara la bandera del hospital para ganar adeptos y darse publicidad.
“Ya conseguí el techo financiero para la construcción del hospital”, dijo en su momento quien fuera diputado federal por el 8o Distrito, Mario Carlos Culebro. Llenó su boca con ese cuento y varias planas de periódicos con esa mentira. Fueron siempre palabras.
LAS ROSAS
En Las Rosas el problema sigue latente. De hecho podria estallar nuevamente.
Aquella minuta de acuerdos no se esta respetando, los funcionarios que debieron ser destituidos (va la lista: ) siguen ahi, sostenidos por el alcalde José Domingo Argüello Ruiz.
Los que debieron llegar a ocupar esos cargos siguen a la espera y el grupo inconforme cada dia mas molestos.
La necedad necia hecha gobierno provocara más inestabilidad.
A tu salud, amigo CaDoMi
"Se me fue mi amigo a hacerme un sitio, en el más allá"
Lupe Esparza
De: Luis Fernando García
Rodríguez (Guillotinero en la banca)
Para: CaDoMi y toda la banda de periodistas comitecos
CaDoMi, como lo conocimos, o Carlos Ulises Domínguez Mijangos, que es su nombre de pila, llegó a Comitán para quedarse. No hace mucho tiempo arribó a esta ciudad para trabajar en la prensa empezando su andar en esta profesión con El Fronterizo del Sur.
Este sábado por la madrugada, representando a un medio distinto, el Diario de Comitán, dejó de tomar café en la Tierra y se fue a iniciar un nuevo recorrido en otro mundo, aquel a donde todos iremos en algún momento. Se fue pronto, tal vez más pronto de lo que cualquiera de nosotros esperaba, de hecho, nadie lo esperaba y sin embargo, así sucedió.
Cafetómano por excelencia, CaDoMi no dejó ni un solo día de buscar la información que le permitiera redactar su columna "Entre café y café", tan odiada por unos y tan amada por otros, pero siempre leída por todos.
Bien dicen que si los perros ladran es porque vamos avanzando. Eso mismo sucedió con CaDoMi, nunca fue ignorado, por el contrario, siempre fue comentado para bien o para mal lo que significa que su paso por este mundo no fue en vano pues su pseudónimo y su nombre serán siempre recordados.
De esta forma, entre café y café, reía; entre café y café, bromeaba; entre café y café, escribía; entre café y café, vivió. Ahora, ¿quién, si no él, señalará entre café y café?, ¿quién nos invitará a tomar "el último café y nos vamos"?
Gracias CaDoMi por inspirar tantas y tantas pláticas con tus comentarios. Gracias por señalar aquello que, creías, debía ser señalado. Gracias por haber venido a Comitán y dejarnos tan gratos momentos.
Esto no es una despedida, es un hasta pronto porque como lo dije al principio, únicamente te adelantaste a apartarnos un lugar en aquel mundo a donde todos iremos a parar.
También te agradezco por adelantado el café que prepararás para aguardar nuestra llegada porque, como siempre, estarás ávido de saber los últimos chismes que te llevaremos cuando nos toque alcanzarte y obviamente que los platicaremos con calma, disfrutando de un buen café, tal y como te gustaba hablar de las cosas.
Amigo CaDoMi:
La estaca.
Mª de Lourdes Corzo V.
Para siempre estaré enojada por tu muerte.
¿Qué diablos tenías que estar haciendo en ese país, en ese lugar, en ese piso, en ese día, en esa hora?
Esta manera tuya de morirte, tan absurda. Esta manera de dejar a quienes te queremos, a quienes te aman, a los logros profesionales que conseguiste a base de ser una persona de ley, a las amistades sinceras que te ganaste por ser un excelente amigo de tus amigos y un digno contendiente en la discerción de las ideas.
Sé que tú en mi lugar también estarías indignado, porque no te gustaban las cosas sin sentido, y eso es tu muerte: absurda y sin sentido.
¿Quién fue, amigo, quien te arrebató tu juventud, tus ilusiones, tu vida?
¿Fue el destino? ¿Fue esa raya de la que no nos podemos salvar? ¿Fue la fatalidad? ¿Fue la imprudencia?... ¿Quién fue?
¿Quién fue?...porque quienes nos preciamos de ser tus amigos, sabemos que muy lejos de tus planes estaba el morirte y mucho menos en esas circunstancias.
Que tenías proyectos, sueños, ilusiones y que te sentías muy orgulloso de lo que hasta ese terrible día habías logrado.
Que eras un hombre feliz, acompañado, amado por sus padres, hermanos, esposa y amigos.
Que estás pleno de esos sentimientos.
Que no te faltaba nada.
Que cuando había que decir algo simplemente lo decías y que no te costaba ningún trabajo ser directo y franco…a mí me consta…y a muchos más.
Recibí un mensaje a mi celular para preguntarme dónde te estaban velando, ¡y yo no sabía que habías muerto!
Por varios minutos afirmé para mí misma que se trataba de un error. Los que fueron necesarios para hablar con nuestros amigos periodistas para confirmarlo.
Y así de voz en voz me fueron dando la noticia…y me enojé contigo… porque no tenías que haber estado ahí y mucho menos irte de este mundo de esa manera.
Un día antes habíamos hablado de prudencia, de no confiarse, de no fiarse, de no entregarse a los riesgos…pero creo que se te olvidó esa conversación.
Tantas veces fue tu consejo el que me orientó y me previno. Otras veces el apunte era de parte mía y así lográbamos ponernos a salvo de situaciones inherentes a nuestro oficio, personales y existenciales…pero esta vez se te olvidó y confiaste.
Sé que una de tus virtudes era confiar, ¡pero habíamos quedado pues de que no era conveniente en estos tiempos!
Notarás, amigo, que en esta carta te escribo a veces en pasado y a veces en presente.
Discúlpame, amigo editor, pero creo que no te has ido, ni te irás, porque en mi corazón estarás siempre presente.
Serán los buenos consejos, la amistad franca, la certeza de que fuiste siempre cabal y los momentos agradables los que atenuarán la pena de que te hayas ido sin despedirte.
Y aunque suene trillado, pues sí…como cuates…ahí me apartas un lugarcito.
Hasta siempre amigo CaDoMi.
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