miércoles, 8 de julio de 2009

Culpan a Irán de la muerte de una estudiante en la balacera entre polis y "Zetas"



Si la administración de Irán Mérida Matamoros no hubiera dejado abiertos los hoyos en las calles y avenidas de Frontera Comalapa, la estudiante comalapense, Dulce Alelí Vásquez López, asesinada por sicarios que escapaban de una persecución policíaca, hoy estuviera viva, quizá haciendo alguna tarea escolar, o preparándose para algún examen.

Pero Irán Mérida decidió no ocuparse ni preocuparse de las calles y avenidas de la ciudad de Comalapa, y dejó esa trampa para los automovilistas.





Desafortunadamente, una camioneta de los sicarios cayó en el agujero, y para evitar su detención salieron de la misma, disparando prolongadas ráfagas de fuego, a diestra y siniestra, para cubrir su paso hacia la otra unidad blindada, y así continuar la huida.

De hecho no se hubiera dado ningún enfrentamiento en la ciudad; la caída de la unidad blindada al agujero dio paso a esa confrontación, en la que se pusieron en peligro la vida de civiles que nada tienen que ver.



Así que los heridos civiles que terminaron hospitalizados también le deben su actual situación de salud a su presidente municipal, Irán Guanerges Mérida Matamoros, y a una decisión discutible de los mandos policíacos, quienes autorizaron disparar en la vía pública, en calles y avenidas altamente transitadas, a plena luz del día, con tantos civiles haciendo su rutina diaria.











Catearon a Irán Mérida y Nayeli Abarca

Otro dato relevante es que el alcalde comalapense sí se encontraba en la ciudad, pero en la casa del papá de la Tesorera Nayeli Abarca.

Ahí fueron cateados, pero ambos se identificaron como funcionarios municipales, el como alcalde, ella como tesorera.

En la fotografía tomada por los reporteros, se observa a la Tesorera Municipal observando la partida de los policías que catearon su casa, a escasos metros de la camioneta blanca del edil Mérida Matamoros, un gigante de 8 cilindros con capacidad para 8 personas, de transmisión automática, asientos de cuero, abatibles, con centro de entretenimiento.



¿Quizá por eso no se llevaron al padre de la Tesorera Municipal? ¿O a uno de sus hermanos?

Lo cierto es que la ineptitud administrativa de Irán Mérida ya cobró una vida humana.

¿Cuántas más espera el gobierno del estado para solicitarle su renuncia o para declarar inexistentes los poderes en Frontera Comalapa, municipio de El Portal? ¿O será mejor decir la Tijuanita del Sur municipio de El Portal?

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Las Tranzas del Delegado de Tránsito de Pinola





Quién sabe qué negocios haga el Delegado de Tránsito de Pinola, Marco A. Méndez Balcázar, pero que hace sus “bisnes” los hace y al parecer muy buenos. Es inteligente el señor, aunque muy informal.

En los asuntos donde debiera aplicar la norma y la ley, hace lo posible por retorcer lo que sea necesario, a cambio de “quién $abe qué”.

El problema es que comete injusticias y deja a mucha gente encabronada.

Hace dos años, por ejemplo, un peligroso conductor mató a un profesor, Jesús Espinosa Velasco, quien murió atropellado por un ebrio conductor, de nombre Rodolfo Sántiz López.

Chequen el nombre: Rodolfo, luego verán por qué.

Rodolfo es el dueño de la unidad que mató al profesor Jesús Espinosa, y era el conductor, no había por dónde perderse.

Rodolfo, por lo mismo, tuvo que enfrentar la cárcel, pero, curiosamente, a los tres días salió libre.

¿Cuánto pagaría? Si bien el homicidio imprudencial no es delito grave, aunque mate a un chingo, sí lo es conducir en estado de ebriedad. Si por homicidio imprudencial puede alcanzar la libertad pagando una fianza, en el caso del conducir ebrio es delito grave y no alcanza libertad bajo caución, por ningún motivo. ¿Qué pasó ahí?

Bueno, que eso lo respondan los del Ministerio Público, mejor si nos dicen cuánta lana recibieron.

Pero el señor Delegado de Tránsito, Marco A. Méndez Balcázar, debe responder de su conducta “extraña”, porque él es el responsable que al poco rato del homicidio del profe Jesús mandó liberar la unidad con la que mataron al hoy occiso.

¿Cómo lo hizo el señor Delegado?

Operó directamente.

Le mandó un “papelito” informal al del corralón, de nombre Eloy, con un texto hecho a mano, diciéndole:

“DON ELOY, FAVOR DE LIBERAR EL VEHÍCULO DE RODOLFO”.

Va su firma y el logo de la institución que él “dignamente” representa.

Por cierto, ¿por qué la “petición” de que nadie se enterara de ese “recadito”?

Señor Delegado, haga favor de aplicar la ley, ya que el señor Rodolfo Sántiz López es un peligro para la población civil de Pinola.

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martes, 7 de julio de 2009

Balacera en Comalapa


A las diez de la mañana se comenzaron a escuchar disparos en la ciudad de Comalapa.
Al principio pensaban que se trataba de un ráfaga de triques, por algún cumpleaños.
De pronto el panorama cambió de manera drástica; se trataba de un enfrentamiento entre sicarios y policías.
La gente se asomaba curiosa al principio, y se alejaba después, temerosa de su vida.
Pronto se supo de la muerte de una jovencita, de nombre Dulce Arely Vázquez López, de aproximadamente 15 años, originaria del barrio Las Flores, quien quedó tirada en una banqueta, decenas de celulares y cámaras fotográficas comenzaron a accionarse para tomar fotos.
Algún herido fue trasladado al Centro de Salud, en una camioneta de la policía municipal de Bella Vista.

Se supo de camionetas blindadas, una calló en uno de los hoyos que el ayuntamiento no ha llenado por una obra inconclusa, las otras salieron de la ciudad, con sicarios heridos, con rumbo desconocido.
Las corporaciones policíacas, casi todas, hicieron acto de presencia, con elementos armados, prestos al ataque.
Una patrulla de Bella Vista pasó con un herido al Centro de Salud, se supo que era un elemento de la policía sectorial

A las 11 se supo de otro muerto, pero se trataba del elemento policíaco.

La gente se metía a sus casas y cerraba las puertas con llave, para asomarse sólo por las ventanas, siempre con precaución.

A las once se hablaba ya de diez muertos, pero era sólo producto de la paranoia generalizada.
Cerraron los comercios, todos los comercios, ninguno quedó con dependientes atendiendo a la clientela o usuarios.
El parque quedó vacío, de pronto se veía pasar a una mujer u hombre corriendo, pero para buscar refugio en alguna casa vecina.

La balacera reinició pasando las 11 de la mañana, pero ya no eran los sicarios, en realidad la sectorial realizaba disparos al aire para dispersar a los curiosos a fin de evitar más muertos civiles, aunque también se supo que dispararon porque perseguían a delincuentes.

La información del elemento muerto de la ministerial fue resultado de un enfrentamiento en el tramo carretero, se decía que tenía rango de comandante, pero nadie confirmaba su identidad, sino hasta mucho más tarde. Se trataba del comandante Abenamar Medina Alegría.

A la entrada a Comalapa, llegando de Chicomuselo, en la llamada Y griega, se dio otro tiroteo, y la otra junto a la casa Pastoral, donde se decía se habían refugiado los delincuentes.

Ahí se concentraron todas las corporaciones habidas y por haber, de los tres niveles de gobierno.
También concentraron al Ministerio Público de Chicomuselo a Comalapa.
Los vehículos pasaban raudos, casi a exceso de velocidad, por toda la ciudad, siempre con el temor de recibir algún disparo.
La gente continuaba refugiándose en las casas de algunos conocidos, porque nadie quería abrir su puerta, el riesgo de que entrara un delincuente a refugiarse era alto.

¿Dónde estará el presidente Irán Mérida Matamoros?, se preguntaban los ciudadanos, y también funcionarios del Gobierno del Estado, pues lo requerían para que coadyuvara en algo para controlar la situación, o por lo menos para que diera el parte de su propia policía.
Las escuelas fueron cerradas, pero con niños dentro, y ninguno salía si no era bajo la responsabilidad de alguno de sus padres; las madres acudían afligidas, presurosas, por sus hijos.
Las mujeres mandaron llamar a sus esposos, para que las protegieran de las balas, o para avisarles que no pasaran por donde se daban los tiroteos.
Comalapa convertido en una nueva Tijuana, pero parece que sólo es el principio.
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lunes, 6 de julio de 2009

Voté Verde

Hace tres años voté por el candidato Arnulfo Elías Cordero Alfonso, para diputado federal. Primera vez que votaba por el PRI.

Esa vez dije el motivo por el cual no votaría por la candidata perredista, la Lolita Estrada Gordillo, mejor conocida como la “mataviejitas(os)”. No creo que valga la pena repetir aquellos argumentos, porque sería desperdiciar el espacio.

Tres años después, como todos, otra vez me enfrentaba a la misma situación: por quién votar.

Tenía como opciones a Patricia Armendáriz del PAN, Rosi Guadalupe Pérez por el PRD, Roberto Albores Guillén por el PRI y PVEM, el Doctor Gómez Alfaro por el PT y Convergencia, y Arnoldo Hernández Mérida, por el PANAL.

El Arnoldo me cayó bien, pero su pequeñísimo partido como que no le daba muchas oportunidades de competir. El llamado del voto útil me dijo que no era la opción, además de que la “chucky” Elba Esther Gordillo me cae muy mal.

El Doctor Gómez Alfaro del PT y Convergencia por momentos me jalaba, sobre todo por su enorme calidad moral. A punto estuve de votar por él. La crayola se posó durante algunos segundos en la esquina del cuadro donde estaba su nombre. Habría sido mi segundo voto petista en mi vida. Pero no.

Pasé por el cuadro donde aparecía el nombre del candidato del PRI, Roberto Albores Gleason, con quien abordamos los temas del combate a la tuberculosis, problemas de contaminación ambiental, proyectos de desarrollo ecoturístico… pero ahí veía el logo del PRI. Me pasé al PRD.

Rosy Guadalupe Pérez se leía ahí, habría sido mi enésimo voto por el PRD, pero de inmediato recordé una demanda penal en mi contra, por el delito de chantaje, que presuntamente cometí en contra de la abanderada perredista. No lo creí conveniente. Me pasé al PAN.

De Patricia Armendáriz recordé la única charla en su casa, a lo largo de la campaña. También habíamos tocado los temas del combate a la tuberculosis y proyectos de desarrollo ecoturístico. Pensé en su sólida formación intelectual. Habría sido mi segundo voto azul. Pero no.

Volví otra vez sobre el nombre del Doctor Gómez Alfaro, quien antes que ser del PT y Convergencia es del PRD. Él, sin embargo, nunca pidió mi voto. No lo vi. O no lo oí. Además, el voto útil me volvía a llamar. No.

Pensé en el escenario nacional.

Era importante que el PAN tuviera un contrapeso en el Congreso de la Unión, para que no hagan del país lo que su chingada gana quiera.

La brecha entre pobres y ricos se ha ensanchado más con la llegada del PAN y los empleos no se han generado como Felipe Calderón prometió en campaña, a pesar de autodenominarse el “presidente del empleo”. Ni eso ni aquello de las manos limpias ha sido una realidad.

Además, el PAN ya había tenido su oportunidad, con un voto mío, lo mismo que el PRI y el PT.

Es decir, ya había votado amarillo (varias veces), azul (una), rojo (una también) y tricolor (también una).

Me faltaba un color: el verde.

El verde en esta ocasión iba con Roberto Albores Gleason, con quien abordamos los temas señalados arriba.

Entonces vino a mi cabeza el compromiso de Albores Gleason de apoyar a mis amigos tuberculosos con despensas semanales, mientras dure su enfermedad, los tres años de su gestión como legislador.

Además de mi amigo Arnoldo Hernández Mérida, del PANAL, Roberto Albores Gleason también había sido claro en su intención manifiesta de apoyar a esa gente que requiere del apoyo de los que tienen algo de dinero en su bolsa. Junto a él, su cercano colaborador, Armando Aguirre, no sólo ha sostenido su compromiso personal de apoyar con despensas, sino lo ha hecho real, contante y sonante, durante toda la campaña, y lo que viene.

Una llamada telefónica al amigo Aguirre intentaba terminar con las ya mínimas resistencias a favor de Albores Glesaon: ¿Signamos el compromiso de apoyar mensualmente con tantas despensas semanales a las familias con algún enfermo de Tuberculosis?

“Adelante, hasta disminuir sustancialmente el problema en la región”, fue la respuesta.

Además, otro distinguido verde comiteco (Lalo Ramírez) ha venido apoyando a esos mis cuates enfermos de tuberculosis con despensas efectivas semanales, entregadas en los hogares por la Doctora Mariela y el Doctor Josué Moisés Roblero Meza.

Así que, por primera vez, voté verde… y la Sari también.

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