domingo, 3 de septiembre de 2006

Juan Sabines ya es perredista




Sabines ya es perredista. No sólo eso, es ya un Consejero Nacional del PRD y, como tal, acudió a la Convención Nacional del partido, en la Ciudad de México. Mal o bien, asumió una posición distinta a Pablo Salazar Mendiguchía, quien decidió mantenerse al margen de los partidos políticos que lo llevaron al poder. PSM, inclusive, presumía de su condición apartidista. Esa decisión la tomó desde antes de asumir el gobierno, antes de ser gobernador electo, aún en campaña. Y sostuvo su palabra. De ahí surgió el lema de "Uno con todos", con todos los partidos políticos, eso creo.

Eso lo aprovechó el PRI en la siguiente elección local, cuando ya PSM era gobernador en funciones. PSM no metió mano o, si gusta usted, metió mano en todos los partidos, incluyendo el PRI. Y entonces el tricolor tuvo campo abierto para hacer política, para hacer campaña, para ganar, y ganó, obtuvo carro completo. Faltó el la injerencia de un gobernador, acostumbrados como estábamos a que el gobernante en turno era también el jefe de un partido, acostumbrados como estábamos al pri-gobierno, esperábamos un prd-gobierno o pan-gobierno. Pero era lógico que PSM no acudiera a tal paradigma, porque había llegado con la aportación de todos los partidos políticos, sí, de todos, incluyendo del PRI: acuérdese que había un comercial que decía: "Soy del PRI, pero voy con Pablo": Roger Grajales González.

En cualquier caso PSM siempre pudo operar, acordar o coordinarse con los actores pol{iticos, incluyendo los del PRI, aunque obviamente le costó más trabajo hacerlo con los del tricolor.

Ahora resultó que Juan Sabines se afilió a un partido, al PRD. ¿Significa que él sí construirá un PRD-Gobierno? Me temo que no. Me temo que su apuesta no es el PRD. Pero entonces ¿por qué se afilió a ese instituto político? Por una razón: no le dejanron de otra, no le quedó opción, lo orillaron a ello, es una respuesta a la alianza de facto que hicieron PRI y PAN.

Si ellos se aliaron contra el PRD, entonces ¿qué otra cosa quedaba si no buscar el respaldo institucional de un partido?

Si los del PRIAN se lanzaron rabiosamente contra Juan Sabines Guerrero, ¿acaso iba a quedarse de manos cruzadas el ahora gobernador electo? Acuérdense que la ley de la física es aplicable a la política: "A toda acción corresponde una reacción igual y en sentido contrario".

El PRIAN no sólo se unió para evitar que llegar el PRD a la Presidencia de la República, también lo hicieron para que no llegara a la gubernatura de Chiapas. ¿No debe entonces el PRD fortalecerse? ¿No debe Juan Sabines contar con un PRD resueltamente en su favor?

A Juan Sabines no le quedó de otra que afiliarse al perredismo.

Ciertamente ha enviado ya guiños al gobierno federal y, particularmente, a Felipe Calderón, diciendo que la agenda de Chiapas tiene sus propias connotaciones y particularidades, y, por tanto, que habrá de trabajar con quien resulte finalmente ungido como Presidente de la República, respetando la decisión del TRIFE. No le queda de otra. Gobernará 6 años, tendrá que hacerlo con un Presidente de la República, le guste o no, porque estamos federados y tenemos un gobierno nacional.

Pero esos guiños los hace ya en su condición de gobernador electo perredista, no solamente como "gobernador electo".

Por tanto Juan Sabines, con su decisión y con la decisión que tomaron más de medio millón de votantes el pasado 20 de agosto, está pintando de amarillo a Chiapas. Ya desde antes había dado muestras de su apego a la gente más desfavorecida; ahora lo hará con mayor razón: por asumir la ideología de un partido de izquierda.

No hay comentarios:

EN OPINION DE