jueves, 4 de septiembre de 2008

Chemingo, con la cola entre las patas

En la pelea Chemingo vs. Chemingo, alguno de los dos tenía que resultar ganador, no había de otra.

Al parecer, el alcalde pinolteco (“Chemingo” Argüello Ruiz) fue quien cargó con el amargo sabor de la derrota.

Su antiguo aliado, después acérrimo enemigo, “Chemingo” Meneses, le hizo la vida de cuadritos hasta que finalmente lo derrotó.

En realidad no era necesario que la sangre llegara al río, es decir, no había necesidad que se hiciera tanto escándalo, pero el alcalde dio la pauta.

Creyó que el poder que otorga la Presidencia Municipal da patente para faltarle al respeto a la gente, para amenazarla, levantarles la voz, retar a golpes a quien le sacara de casillas (obviamente a sabiendas de que tiene la protección de la Policía Municipal), no se crean que es un valiente de los de antes, aunque él sí es de antes.

Debió recordar que, en primer lugar, el poder de la alcaldía es temporal: tres años, nada más, y ya le quedan sólo dos años y unos cuantos meses.

Segundo, que aunque el candidato se convierta en gobierno, no por eso deja de ser persona, y que todos aquellos que lo rodean o lo buscan para pedirle que cumpla con sus obligaciones, son también personas. Y tanto se merece respeto uno, con poder temporal los otros, aunque sean desposeídos.

Hay una frase que el alcalde pinolteco escuchó: "el poder se ejerce, no se comparte". Pero resulta que no pasa de ser sólo eso, una frase célebre y de fatales consecuencias para quien o quienes lo aplican o asimilan a su praxis política.

Nadie en la actualidad ejerce el poder de modo absolutista porque se convierte en dictador y pierde piso, luego el poder, al ser derrocado.

Ya la etapa de las tiranías pasó a la historia.

Fidel Castro, inclusive, debió compartir el poder con su hermano.

Y en la era de la transición democrática no caben ni presidentes de la república, ni gobernadores, ni mucho menos alcaldes dictatoriales.

Y aquellos que tratan de serlo sufren lo que sufrió “Chemingo” Argüello y siguen sufriendo otros como el edil de Comalapa.

En Las Rosas ya el alcalde entendió, al parecer, que no gobernará como en su rancho a las vacas y los capataces. No son lo mismo.

Por lo menos ahora aparece humildito, con la cola entre las patas, casi con miedo de que le hablen fuerte y se ponga a llorar.

No era necesario llegar a esos extremos y ojalá que el extremo al que llegó no sea sólo para ganar tiempo para luego volver a enseñar el cobre.

Basta que aprenda a compartir el poder, sobre todo con aquellos que lo llevaron al poder: los perredistas. "Chemingo" Argüello ya fue postulado por el PRD y PVEM, este último realmente insignificante, antes, ahora y después.

Que cumpla su promesa de campaña de incluir a los perredistas según lo firmó en una minuta que luego quiso olvidar olímpicamente.

Eso es todo lo que le pedían los comisariados ejidales y posteriormente todas y todos aquellos que le tomaron La Presidencia.

Pero trató de engañar, mentir, simular, y en el pecado llevó la penitencia.

Se rodeó de gente mañosa, corrupta, nefasta y alguno hasta con historial homicida, y a pesar que le pidieron que no los incluyera en el gabinete puso oídos sordos.

La gente se lo dijo de viva voz: ese no, el otro tampoco, el de más allá es matón, este es ratero, etc.

Nosotros mismos en nuestras publicaciones hicimos eco a las denuncias oportunas de los ahora tristemente celebres personajes, ya que las manifestaciones en su contra fueron múltiples y cada vez más subiendo de tono.

Pero no escuhó, no leyó o si lo hizo todo le entró por un oído y le salió por el otro, y al final le salió el tiro por la culata.

Pero, insisto, el cambio no sólo es una pose. Hay que ser auténtico.

Que tomen sus cargos los que se mencionan en la minuta de acuerdos, y que la gobernabilidad llegue a Las Rosas.

Las broncas de las primarias comitecas

Ah qué bronca armó el Director de la Escuela matutina Maestro Esteban Alfonso. Le dio alegría a la ciudad, a los periódicos, aunque hizo sufrir a los alumnos del turno vespertino.

Creo que al señor le gusta el protagonismo, y para aparecer en los periódicos no le importa hacer el papelazo.

Es terrible que a estas alturas del partido haya quien pretenda discriminar a unos alumnos sólo por no contar con dinero suficiente.

No hay por qué diferenciar a pobres de ricos en las escuelas. Por favor.

Y un servidor no tiene cualidades de liderazgo para manipular a maestros, directivos, padres de familia ni periódicos ni nada para generar tanto escándalo.

Usted, profesor Rafael Morales Vázquez, dio pauta para que se armara todo ese lío.

Si no hubiese mandado ese oficio informando que de manera unilateral cerraría la entrada principal para que no la usaran los alumnos del turno vespertino; sino sólo los del matutino, ni quién se hubiera acordado de usted.

No que ahora hasta nos hizo ir a revisar la hemeroteca para buscar aquellas notas cuando usted mismo le quitó los muebles y hasta el techo de los salones de los alumnos del mismo turno y de la misma escuela.

Bueno, pero reciba usted un afectuoso saludo, y por mí que sigan apareciendo en su cabeza más ocurrencias como las que se han publicado.

Aclaraciones

Ricardo Ramos Castañeda, Juez Municipal de este lugar, mandó decir que él no se trasladó a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez a fin de brindar asesoría jurídica a quien venía fungiendo como Director de Seguridad Pública Municipal, desde iniciada la administración municipal comiteca, Mariano González Cordero.

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