martes, 14 de octubre de 2008

NACE LA COLONIA “LAS VÍBORAS” ALLÁ EN TRINITARIA





El Presidente del Comisariado Ejidal de la Colonia “Las Víboras”, Francisco Ruiz Vera, convocó a toda la banda a un día de campo allá en el ejido Michocán, municipio de La Trinitaria.

Es un grupo de “paracaidistas” que estamos fundando lo que será una nueva colonia, integrado por puro reportero comiteco, o avecindados en Comitán.

A golpe de chayo, se ha venido armando ese proyecto, y por lo pronto ya está el terreno, mismo que fuimos a caminar, en medio del monte y pisando charcos.

Ahí estaba con su machete nuestro comisariado ejidal (llevaba una playera color naranja con el logo de nuestra comunidad), chaporreando para que pudiera pasar la Florecita.

Eso sí, no quiso que su nena (la viborilla más chiquitía) sufriera algún piquete de mosco, y la dejó con su mujer, protegida bajo una sombrilla.

También vi al Alejandro Tello con sus enormes lentes oscuros, y al César de la Rivera diciendo que ya no toma trago.

En medio del fango, muy lejos del líder del “viboraje”, caminando sobre el monte que los demás habíamos aplastado, iba la bella Elizabeth Hidalgo Nápoles, con una su playera blanca que le mandó su novio Luis Enrique Alfonso, ella iba acompañada de Julio César Flores Borraz, el topógrafo.


El Charrinel iba ahí, con nosotros, porque siendo alcalde puso una buena lana para la adquisición del terreno. Ahí se le vio comiendo dobladas de chorizo y pellizcadas de huevo, con una su gorra color azul celeste.

El Mario Escobar también caminó su poquito junto a los charcos de agua. También “El Tatita” se aventó la caminata.

La Rosi Pérez iba muy sensual, con lentes muy oscuros, Marco Tulio pronunciaba una palabra que caía en gracia por el “contenido” y la forma de decirlo, mientras que Don Mario Luis Jaimes Sanchírico ahí andaba a la caza de imágenes con su cámara, pendiente de que alguien se “rajara” y le tocara un su “solar”, aunque estuviera infestado de víboras.

El Fredy Martín también hizo acto de presencia, para no correr riesgos de que le quiten sus tierras, y el Roque Flores con su inseparable Lupita, para que no ande de coscolino, no sea que vaya dar el “volantazo” hacia el MP.

El ambiente sí se puso bueno, definitivamente.

Por ejemplo, el César de la Rivera y el Alejandro Ttello pensaban que había anacondas y daban tremendos brincos.

El Mario Escobar y el “Tatita” caminaban con los pantalones todo arremangados, enseñando tremendos “chamorros”.


Del “Roco Flores” se comentó harto que estaba muy rico su desayuno (pellizcadas de huevo) pero no llevó tortillas y además una chamacota suculenta lo puso nervioso y quebró su plato.

Y el profe Marco Tulio llevó las comitequísimas dobladas de chorizo y frijol, que no dieron ni para el comienzo, porque todos se fueron sobre el chorizo.


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